Cruceros mediterráneo 2012. Ese fue el cartel que impulsó a María a entrar en la agencia de viajes a preguntar por sus posibles vacaciones. Lo había hablado con diferentes personas, variopintas, de diversas edades, costumbres y vidas, y todos coincidían en una misma cosa en que era el mejor viaje que habían hecho nunca. Había estado pensando en esto, en si hacer este viaje, en disfrutar con su pareja de una luna de miel sobre el mar. Y sus dudas se disiparon con ese anuncio del local comercial: cruceros mediterráneo 2012. Era como una especie de señal a la que iba a hacer caso, lo más probable era que le gustara, disfrutara y repitiera, como la mayoría de los cruceristas, así que... ¿por qué no probar?.



















